San Jóse y Humberto Primo. Hace frio. Estoy parado en al esquina mirando hacia arriba, firme y seguro, tranquilo, esa tranquilidadad que da saber que uno está donde tiene que estar.

No obstante inquieto, en alerta ante la inmencia, la posibilidad de ver o ser visto. Y en ese caso que hago. Que hago si me ve ? Lo pienso …ya sé: saludo con las manos en namasté.

  • Namasté es un saludo tradicional de la India, derivado del sanscrito, que significa literalemnente: “Me inclino ante ti”

Me inclino ante tí que defendés inclaudicable tus valores, que te guián tus ideales y tus convicciones, que priorizas el amor, que tomás armas por las causas nobles, que pensas en el otro, esos desconocidos que son parte de un todo, por los compatriotas, por los hermanos, por los humanos.

Por todo esto, por respeto, me inclino ante tu temple que admiro.

Atrás mio hay un verduleria de barrio, sencilla y expuesta, una señora que está ordenando mercaderia la atiende. En la ochava a mi izquierda un minicondominio setentoso en blanco y negro, no recuerdo facilmente un edificio tan estranbotico. Las paredes se llena de grafitis de todos los tipos. con aerosol, con lapiz, con birome o fibrón, con plantilla con copias, fotos, en papel, en cartón, afiches. Una agenda colectiva, un diario de respaldo y protesta, donde la palabra más importante no es libertad, sino Libre.

Un flaquito que está pidiendo, cruzando la calle, se me acerca de frente y continua con un dialogo que no habiamos comenzado:

  • - “…cual es la ventana ?”

- “son las del segundo piso, acá en la ochava y por este costado… “ le respondo.

  • - “es todo el piso ?”

-”…y si, me parece que sí”

  • -”Sale ?”

-”…mirá, no sé…. a veces sale. Por ahí tenemos suerte y la vemos”

  • -”Cuando estaba ella no nos faltaba nada”

-”Asi es.”