Las miro sin haberlas esperado.

Las miro y pienso en un futuro…

me hacen querer más.

Rosas, violetas, rojas, amarillas,

blancas y verdes….

Solo un tonto pensaría que el amor no sabe vestirse de esos colores.

No las pedí,

y tampoco tu amor.

Lo raro

es que ahora no imagino un día sin él.

Lo anhelo tanto

como salir a caminar y mirar hacia arriba,

y ver el celeste en el cielo.

Tanto como estar acostada en silencio

y observar que el cielo me mira,

con el intenso color de sus ojos.